Cartagena era la segunda ciudad más importante de Sudamérica después de la ciudad de Caracas en Venezuela.

Cuenta la Historia que el 11 de noviembre del 1811, gran parte del pueblo asaltó la Plaza de la Aduana, de donde todos los manifestantes salieron armados.

Desde allí se congregó para la sesión de la Junta de Gobierno de la Ciudad. Cuando el Comisionado Muñoz propuso la Declaración de la independencia assoluta de España, los convocados reclamaron la aprobación y, por más que muchos integrantes de la Junta se resistían, la presión fue determinante: ¡el pueblo quería libertad!

Los integrantes del movimiento independentista aseguraban que estaban dispuestos a “derramar hasta la última gota de sangre” antes de abandonar la lucha; desgraciadamente, tal afirmación marcaría el destino de la ciudad.

El 20 de agosto de 1815 la ciudad fue víctima de una nueva reconquista española.

Inmediatamente se decretó el estado de sitio y los rebeldes comenzaron a resistir la invasión, lo que a la mayoría le costó la vida. Luego de tres meses de sufrido sitio, cuando la ciudad había sido asolada por la destrucción y la gente sufría de numerosas enfermedades contagiosas, los rebeldes lograron triunfar y finalmente recuperar su ciudad.

Luego de este hecho se honró a Cartagena con el apodo de “La Heroica”.

Tiempo atrás, la celebración de la Independencia de Cartagena era una fiesta que tenía como misión recordar los días gloriosos de la historia de Colombia.

Las celebraciones iniciaban con un desfile y finalizaban con discursos, que reconocían el valor de los héroes, que dieron su vida por defender la independencia y la libertad de la nación granadina.

La tarde era amenizada por bandas de músicos, conformadas por jóvenes nativos y extranjeros vestidos de historia. Una de las bandas era coronada como la “Diosa de la libertad”.

En la noche, los fuegos artificiales, la iluminación de los balcones, los disparos de cohetes y el desfile por las calles de ciudadanos y jóvenes disfrazados, bailando al son de variados tonos musicales, completaban la fiesta.

A partir de 1933 la fiesta de la independencia fue reemplazada por el ‘Desfile de diosas’ emblemáticas de la belleza nacional.

El que sería el Primer Concurso Nacional de Belleza, coincidiría con el cuarto centenario de la Fundación de la ciudad y la culminación de las obras del muelle marítimo.

Todos los artículos de este blog han sido escritos por los profesores de nuestra escuela y por estudiantes de diferentes países que viajaron a Colombia para aprender español.
“ Viaja tu también y estudia español en NUEVA LENGUA

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