Hoy en día hay una tendencia global por trabajar en una ciudad o país diferente, ya sea para experimentar la vida en un sitio distinto o para conocer la cultura de otro lugar y poder viajar al mismo tiempo que se cumple con las necesarias obligaciones del trabajo.

En Nueva Lengua, recibimos muchos estudiantes que quieren aprender español por sus viajes, por sus familias o simplemente por diversión, pero también muchos otros que necesitan aprender español para poder trabajar en Latinoamérica y crecer profesionalmente en sus carreras. Uno de esos casos es el de Oliver, un consultor de gestión de 25 años, que decidió transferir su trabajo de su ciudad natal, Londres, a Bogotá, con el objetivo de conocer una ciudad nueva con una cultura diferente, de la que había escuchado que “la gente era genial y amable”, asumiendo también el reto de aprender un nuevo idioma en un nuevo continente para él.

Oliver terminó recientemente su curso en Nueva Lengua y afirma: “Quise aprender el idioma en Bogotá porque la oficina de mi empresa está aquí, pero también por su acento, pues es uno de los mejores en Latinoamérica por su claridad y facilidad de aprender. También pensé en ir a Buenos Aires, en Argentina, pero la situación económica y la ubicación no ayudó, pues en mi empresa necesitábamos una oficina más al norte de Latinoamérica con facilidad para viajar a otras ciudades de esta parte del continente, por eso elegí Bogotá”. Su decisión de vivir aquí antes de empezar a trabajar le permitió familiarizarse con el contexto bogotano y su idioma lo suficiente para usarlo en un entorno profesional.

Se mudó aquí hace poco más de 6 meses, en ese momento, estudió español por dos semanas en otra escuela y decidió cambiar para probar diferentes opciones, entonces llegó a Nueva Lengua y decidió quedarse por 2 meses y medio: “Me gustaron especialmente los profesores, el ambiente de la escuela que es muy alentador con los estudiantes para nuestro aprendizaje y hay muchas actividades extracurriculares geniales como visitas a museos, pequeños viajes y especialmente el baile con el profesor Isaac”. Adicionalmente, aprendió palabras y expresiones nuevas que ahora puede usar con sus colegas colombianos en su oficina, como “palanca” o “ser un 0 a la izquierda”.

Oliver se refirió también a su experiencia con el español comparada con su experiencia al aprender Árabe en Jordania, afirmando que “es similar al entrar en un ambiente donde te sientes muy incierto y hay mucha ambigüedad. Necesitas abrazar la ambigüedad y aceptar que es imposible expresarte a ti mismo de la misma manera que en tu primer idioma, pero debes establecer metas y así avanzarás.” Esos desafíos tienen relación con la motivación, que puede venir de tu trabajo pero siempre necesitas que esté aterrizada a tu entorno inmediato, aceptando los grados de dificultad, pero también la belleza de las nuevas oportunidades.

Así mismo, al haber estudiado en Bogotá, en un contexto de inmersión completa, Oliver afirma que aprender un idioma en un entorno que te obliga a hablarlo es una experiencia más útil que estudiar remotamente o solo algunas horas al día, en un lugar donde al cerrar tu computadora no usas más la lengua: “Cuando estás en persona en una escuela estás con otra gente, es emocionante, es divertido y la motivación crece porque tienes la necesidad de expresarte, esa es la motivación que necesitas”. Afirma que dicha motivación producida por la necesidad social y humana de comunicarse es la más orgánica e importante cuando aprendes un idioma y esto, a la vez, permite que la velocidad de aprendizaje sea más rápida.

Igualmente, durante su proceso de aprendizaje formal del español, Oliver descubrió diferentes recursos de aprendizaje autónomo que recomienda para personas que están iniciando este viaje: “Creo que todas las personas necesitan encontrar su propia manera de aprender, pero, en mi caso, usé un diccionario de frecuencia “a frequency dictionary in spanish” para hacer mis estudios más eficientes y aprender muchas de las palabras más comunes en español practicando en mi aplicación “Anki”. Después de aprender vocabulario he comenzado un enfoque en mi oído y estoy usando “News in Slow Spanish””. También, recomienda crear un hábito de escuchar podcast, que le ha ayudado durante estas semanas en las que inició su trabajo y se encontró con el reto de la escucha en tiempo y velocidad real que trae consigo un contexto de español profesional.

Finalmente, si nuestro “ex-alumno” pudiera definir su relación con el español en una frase, sería: “todo fue como la seda”, refiriéndose a la naturalidad y la espontaneidad con la que ha emprendido este viaje, así como la agradable sorpresa con la que cada día y cada semana, se siente un poquito más fácil y logras entender mucho más.

Escrito por la profesora Daniela Noy – Nueva Lengua Bogotá

Todos los artículos de este blog han sido escritos por los profesores de nuestra escuela y por estudiantes de diferentes países que viajaron a Colombia para aprender español.
“ Viaja tu también y estudia español en NUEVA LENGUA

Síguenos en nuestras redes sociales:

     

Estudiar Español Nueva Lengua Bogotá
Estudiar Español Nueva Lengua Cartagena

VIDEOS RELACIONADOS

MEDELLÍN – GUADUAS